13 jun. 2007

Pie descalzo

Leyendo en mis ratos libres (que suelen ser muchos) encontré mis viejas anotaciones que me hicieron mis amigos de la prepa antes de partir al nivel superior. Muchos de éstos me conmovieron pero otros me hicieron reír a carcajadas como el que me puso Karla.

Ella escribió sobre nuestra aventura en el metro y como fue que regresé a casa con un pie descalzo jajaja. Todo comenzó porque teníamos que ir a la Facultad de Economía a buscar información para nuestra exposición de "Problemas Sociales, Políticos y Económicos de México". El viaje se emprendió el 24 de abril del 2003 e íbamos: Karla, Sandra, la Chucky, la loca de Kenya y sus amigas. Llegamos y buscamos con desdén. Ya como a las 6 de la tarde emprendimos el regreso (grave error!!).

No me percaté que era la hora pico del metro y ese día me había puesto mis huaraches porque empezaba el verano y hacia mucho calor, el precio de la moda jaja. Se suponía que tenia que bajarme en Centro Médico para transbordar a la línea café, pero decidí acompañar a Karla y a Sandra a la línea 2, de todas formas me llevaban al mismo destino. Nos bajamos en Balderas para ir con dirección a la linea rosa hacia Pantitlán. Cuando íbamos a subir al vagón todas las personas bajaron y subieron al mismo tiempo, por lo que quede atorado entre los dos flujos. Mis amigas consiguieron subir pero yo me quede atorado entre el espacio que deja el vagón y el andén. Y fue allí donde mi huarache sucumbió.
Mi calzado cayó a las vías y al percatarme me salí y quede de vuelta en el andén. Cuando el metro se fue (con mis amigas adentro) sólo pude contemplar mi huarache en las vías. Un señor se acercó y me dijo que fuera con las autoridades para que me dijeran que podía hacer. Éstas me dijeron que solamente podían recuperarlo hasta que quitaran la energía eléctrica en la noche. El policía me entregó una bolsa para que mi pie no siguiera empolvándose y absorviendo la mugre.

Entonces yo, con mi bolsa en el pie, me salí del metro y le marqué a mi papá para que fuera por mí. Oye!! no iba a pasarme por el submundo con un una bolsa enredada en mi pie!! Al día siguiente tuve que darle veinte varos al poli para que me entregará mi huarache un tanto aplastado. Desde ese día no volví a ponérmelos.

Ahhh y mis amigas solamente se rieron cuando les conté al día siguiente porque no las seguí. Ellas aseguraron que no se habían dado cuenta de mi dilema y que creían que no había conseguido entrar y me había ido en el segundo metro. Aquella vez si que me quedo la canción de Shakira...

9 comentarios:

Guillermo dijo...

Hola, jaja que chistosa anéctodata. M e hiciste reír mucho. Saludos.

Unknown dijo...

Eso te pasa por no usar zapatos de gente normal.

Edgar dijo...

El metro en su papel de Fashion police te hizo una observación. Huaraches. Solo a ti se te ocurre...

ravot-reivaj ocsicnarf dijo...

Leo,
claro que te recuerdo...fuiste tu el que me tomo una foto "trabajando"?
si la tienes mandamela...

muy buena historia, me hiciste reir mucho y viajar literalmente en el metro. Ya me imagino a tu papa....jajaja
un abrazo y cuando quieras venir, bienvenido
Paco

Max dijo...

Hola que bueno que han gozado mi anécdota sobre mi sufrimiento chancludo. Y si sólo a mi se me ocurre pero tenía 16 era joven y necesitaba el dinero!! jaja

Francisco: Pues voy a buscar la foto aunque no prometo encontrarla en esa epoca se perdieron muchos de mis rollos.. snif.. snif...=(

Anónimo dijo...

Recuerdo esa anécdota, también el día que me la contaste... jaja que tiempos.

Anónimo dijo...

Ay pobreee!! A mi no me dio risa!, me dio miedo :S yo siempre uso chanclas cuando hace calor! Bueeeno, si me reí un poquito :P jaja.

Anónimo dijo...

jajaja pinche Leo !!!
muy bueno esto :)

si regresas a Madrid, no reconocerá el metro... ha crecido de 90 km, 80 estaciones nuevas y la linea 3 ha visto sus estaciones ampliada de 30 %

increíble... Ven a comprobar con tus ojos... los europeos te esperan :)

Karla Calderón dijo...

Se te olvidó que "la Matus" también iba con nosotros. Una vez más pido perdón por dejarte, pero no me cansaré de admitir que fue una experiencia sumamente graciosa.
Saludos