Por lo general siempre me encuentro con personas holgazanas, que dejan todo hasta el último momento, irresponsables, desinteresada
s y todavía sangronas. La secundaria y la preparatoria estuve trabajando con este perfil de personas con la que reñí bastantes veces. Ya en la carrera tuve la suerte de juntarme con personas que estaban en mi mismo canal y podíamos sacar buenas notas y el aplauso de los profesores por nuestra labor. Otras veces era que los miembros de mi equipo solamente ponían los recursos monetarios y yo ponía a maquilar la idea, esto me gratificaba más porque sabía que el trabajo era mio y los compañeros que estaban junto a mí, en la presentación, eran como mis "edecanes".Mi querido lector puede leer esto y decir: "que pinche ñoño eras", "goeeii sal al mundo hay una vida allá afuera". Yo nunca fui bueno en los deportes, tampoco era popular y mucho menos el que se llevaba bien con los del salón. Así que pensaba que tenía que hacer de la mejor manera que me era posible los trabajos escolares, pues por algo estaba yo estudiando.
Lo único que tengo de la foto es que tenía el peinado de ladito jaja.
En el posgrado las cosas son una mezcla rara. Nos delegamos responsabilidades y cada quien trata de hacer lo mejor desde su área de especialización, pero aún así siento que rendía mucho mejor cuando trabaja con mis antiguos compañeros. Debo admitir que está sensación se distrae cada vez que miro a mi compañero de equipo. Es que está como diría mi mamá "como Querétaro las calaveras" jaja.















